A partir del próximo mes de noviembre, los autónomos podrán recibir la prestación por desempleo. A partir de esa fecha los 540.000 autónomos que actualmente cotizan por accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, se incorporaran a dicha prestación.

La cotización tiene caracter voluntario, el resto de autónomos tendrán que cotizar un 1,7% más de la base por la que cotizan actualmente. Si lo hacen por la base mínima, 841,80 euros mensuales, tendrán que pagar aproximadamente 14 euros más al mes.

A la hora de recibir la prestación, el cese voluntario de la actividad no da derecho al cobro de la prestación, y los periodos de cobro irán en función del tiempo cotizado en base a :
  • 12 meses de cotización darían derecho a 2 meses de prestación.
  • De 12 a 43 meses cotizados supondrán 6 meses de prestación.
  • De 43 a 48 meses cotizados darán derecho a 8 meses de prestación.
  • Más de 48 meses cotizados supondrán 12 meses de prestación.
  • Trabajadores autónomos de entre 60 a 64 años, los 12 meses de prestación se conseguirá con 43 meses cotizados.
El autónomo percibirá el 70% de la base de cotización de los doce meses anteriores, el cálculo sobre la base mínima del 2010, daría una prestación mensual de 589,26 euros, mientras que la prestación máxima puede llegar a 1.397,84 euros en el caso de tener dos o más hijos.

Veremos si el funcionamiento de esta prestación es positivo, teniendo en cuenta que todo va a depender del criterio que se utilice para determinar si la baja es voluntaria o está justificada por las situación económica de la actividad, esa es la clave que va a determinar si la prestación funciona de la manera adecuada.

 
El Proyecto de Ley de Economía Sostenible contiene una modificación que puede afectar de manera muy relevante a aquellas personas que estén pensando estos días en comprar o en cambiar de vivienda habitual.

El Proyecto de Ley contempla la supresión de la deducción por adquisición de vivienda habitual para aquellas adquisiciones que tengan lugar a partir del 1 de enero de 2011.

Actualmente la deducción por adquisición de vivienda habitual permite cada año que el contribuyente se deduzca un 15% de las cantidades destinadas a la compra o financiación de la vivienda habitual, con una base máxima de 9.015 euros. Es decir, que en su expresión máxima pueden suponer un ahorro de 1.352,25 euros al año en la declaración de renta.

Según la nueva normativa el importe de los rendimientos del trabajo que permitiría la aplicación de la deducción en su máxima cuantía es de 17.707,20 euros, reduciéndose paulatinamente el importe de la deducción hasta suprimirse cuando el importe de la base imponible sea superior a 24.107,20 euros. Es decir, que aquellos contribuyentes que tengan una base imponible superior a esta cuantía no tendrían derecho a la deducción por adquisición de vivienda habitual.

Esta coyuntura no afectará a los que ya tienen su vivienda en propiedad, que seguirán deduciéndose las cantidades como hasta ahora, pero si alguien está pensando ahora en comprar un piso o una casa que constituya su vivienda habitual, deberá hacerlo antes del 31 de diciembre de 2010 si quiere seguir disfrutando de dicha ventaja fiscal, que desaparece en 2011 para todas aquellas rentas que pasen el umbral que se acaba de mencionar.